Teoría sobre imaginería motora y Terapia Ocupacional

Después de leer un artículo, muy interesante (Del cuál os dejo la referencia), y después de un proceso reflexivo sobre imaginería motora y Terapia Ocupacional, voy a hacer un resumen de dicho artículo con unas anotaciones personales.

La práctica mental es un proceso de simulación cognitiva multimodal que nos permite representar información perceptiva en nuestras mentes en ausencia de información sensorial real.

Dentro de este constructo, la imaginería motora (MI) es un estado mental dinámico durante el cual la representación de un movimiento motor dado se ensaya en la memoria de trabajo sin salida motora manifiesta. Una aplicación popular y ampliamente investigada de MI es la “práctica de imágenes motoras” (MIP; también conocida como “práctica mental”), que es un proceso de simulación mental que implica el uso sistemático de imágenes para ensayar un movimiento sin ejecutarlo realmente. La investigación muestra que MIP es eficaz para mejorar el rendimiento calificado tanto en poblaciones sanas como en grupos clínicos. No solo mejora el aprendizaje motor sino que también induce “plasticidad neuronal”  o la capacidad del cerebro para remodelar su estructura física como resultado directo de repetidos experiencia.

Estas definiciones e introducción es algo que cualquiera que haya intentado implementar estas estrategias en su ámbito clínico se ha dado cuenta. Pero también ha visto que hay cosas que son difíciles de explicar.

Se sabe relativamente poco acerca de ciertos cambios cognitivos inducidos y / o asociados con MIP, pero a nivel teórico sí que hay unas respuestas:

La teoría de la simulación motora (MST) ofrece un intento influyente para explicar la eficacia de MIP. Brevemente, esta teoría argumenta que el movimiento imaginado implica la simulación interna del movimiento real. Tres de sus principios pueden resumirse como sigue.

En primer lugar, las acciones se realizan para involucrar una etapa encubierta durante la cual se simulan mentalmente. Esta etapa encubierta incluye el objetivo de la acción y sus consecuencias. Por lo tanto, comprende “una representación del futuro, que incluye el objetivo de la acción, los medios para alcanzarlo y sus consecuencias sobre el organismo y el mundo externo”.

En segundo lugar, MST propone que las acciones imaginadas y ejecutadas compartan una representación motora de una intención de actuar. Mientras que esta intención se convierte en un movimiento físico real en el caso de acciones abiertas, no se ejecuta en el caso de acciones imaginarias.

En tercer lugar, MST postula que existe una equivalencia funcional entre la simulación y la ejecución de acciones. La lógica aquí es que dado que el MI y las acciones ejecutadas están “asignadas al mismo vehículo de representación motriz”, entonces “las imágenes motoras … deberían involucrar, en el cerebro motor del sujeto, mecanismos neuronales similares a los que operan durante la acción real”. Esta última propuesta es la hipótesis de equivalencia funcional. Está respaldado por evidencia conductual y neuropsicológica. Por ejemplo, los estudios de comportamiento revelan una estrecha correspondencia entre la duración de los movimientos imaginados y reales, y los estudios de neuroimagen sugieren que el IM activa regiones cerebrales que se superponen parcialmente con las que participan en la ejecución motora. Estas regiones incluyen el área motora suplementaria, la corteza premotora, la corteza motora primaria, las regiones parietales posteriores, los ganglios basales y el cerebelo. Además, la evidencia demuestra que la MIP no solo activa las regiones corticales y subcorticales motoras, sino que también induce cambios plásticos en las redes motoras y modula la actividad sináptica a nivel de la columna.

Curiosamente, el último efecto indica que los comandos motores se emiten durante el infarto de miocardio y, aunque permanecen por debajo del umbral para el movimiento físico, tienen la capacidad de influir en la actividad de la médula espinal. En resumen, MST afirma que los movimientos imaginados son funcionalmente equivalentes a los ejecutados con respecto a la intención, la planificación y el compromiso de los circuitos neuronales.

Os invito a continuar la lectura, puesto que habla de la implicación de la memoria en estos procesos y otros temas muy relevantes.

https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fpsyg.2020.00394/full

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