Ante la duda general de que hacemos cuando hay una intervención quirúrgica con respecto a la inmovilización Vs la movilización, ya sabemos hace años que la movilización en las fases iniciales es más efectiva, gracias a la terapia de mano. Pero en todo proceso de investigación, como debe ser, se ha ido analizando que ocurre cuando existen afectaciones que deben ser tratadas quirúrgicamente en las distintas zonas que recorren los tendones.

De manera sencilla podemos entender que la conducta del tendón es diferente si pensamos en la zona donde cruza una articulación o si esta sobre un hueso largo, la fricción es diferente. Así como las diferencias funcionales entre los tendones extensores y flexores con respecto a las zonas que atraviesan, la fuerza que soportan. Recientemente, ha salido una revisión sistemática que habla sobre los diferentes protocolos de intervención en reparaciones de la zona V y VI en tendones extensores (Que serían las regiones sobre la articulación metacarpofalángica y la región del dorso de la mano, sobre los metacarpos). Sabemos que las movilizaciones activas generan mejores resultados, pero ¿hay alguna mejor que otra? ¿Podemos tomar mejores decisiones clínicas en terapia de mano? Debemos.

La revisión buscó en las principales bases de datos, sobre afectaciones en los tendones del 2º al 5º dedo donde se describiera un protocolo y que metodológicamente fueran ensayos clínicos aleatorios (ECA), estudios observacionales, estudios de cohortes y estudios de caso de serie. Se utilizó Structured Effectiveness Quality Evaluation Scale para evaluar la calidad metodológica de los estudios incluidos.
Doce artículos cumplieron con los criterios de inclusión. Se identificaron dos tipos de protocolos de movilización activa temprana:

  • Los protocolos de movimiento activo controlados
  • Los protocolos de fijación en extensión con movimiento parcial (Férulas).

Los protocolos de fijación de la extensión fueron más recientes pero de menor calidad metodológica que los que protocolos de movimiento activo. Los participantes tratados con movimiento activo controlado y fijación de movimiento parcial tenían resultados similares con respecto a la recuperación del movimiento pero el uso de férulas para la fijación propició que la recuperación laboral llegará antes y pudieran reincorporarse de manera más temprana a su puesto laboral, en la discusión plantean que estos sujetos tienden a tener menos complicaciones. Parte de nuestra responsabilidad como profesionales es pensar en este tipo de cuestiones, como por ejemplo, si es adecuado alargar bajas laborales, debido al coste social e incluso personal, a la responsabilidad económica (cuanto más conozcamos el sistema económico mejores negociadores sociales vamos a ser) y por supuesto la calidad de vida.

Pequeños avances en terapia de mano que deben ser tenidos en cuenta por la terapia ocupacional y la fisioterapia.