Nuevas estrategias desde Terapia Ocupacional en el dolor crónico.

Los abordajes de Terapia Ocupacional en el dolor crónico van desde lo clásico a lo novedoso, desde la ergonomía  hasta el uso de observación de acciones y otras estrategias basadas en los nuevos conocimientos de las neurociencias, una de las barreras a la que nos enfrentamos es el Síndrome de dolor regional complejo y uno de los últimos estudios nos propone cambiar la apariencia de las manos usando ilusiones visuales modula la alteración de la percepción del cuerpo y el dolor en el síndrome de dolor regional complejo

El tratamiento efectivo del Síndrome de dolor regional complejo (SDRC) Crónico es un desafío, ya que los mecanismos causales siguen siendo esquivos. Las personas con SDRC frecuentemente informan percepciones subjetivas distorsionadas de su miembro afectado. La evidencia de la disminución del dolor cuando la extremidad afectada se ve alterada visualmente en su tamaño, sugiere que las ilusiones visuales utilizadas para el procesamiento central podrían restaurar la coherencia de esta representación modificada de la extremidad.

En un estudio de Jennifer S Lewis, se analizo la presunción de que el uso de la realidad virtual que altera la imagen de la mano para que coincida con la apariencia deseada de la mano del paciente mejoraría la alteración de la percepción corporal y el dolor. Además, la exposición repetida mantendría cualquier efecto terapéutico.

La propuesta de los autores a través de un ensayo controlado aleatorio con enmascaramiento a  45 participantes con SDRC refractario de las extremidades superiores y con trastorno de la percepción corporal asociado se les proponía el siguiente proceso:

Ver una imagen digital de su mano afectada durante un minuto.

La imagen fue alterada digitalmente de acuerdo con la descripción del paciente de cómo deseaban que se viera su mano en el grupo experimental y sin modificaciones en el grupo de control.

El trastorno de la percepción corporal y el dolor se midieron antes y después de la intervención. Un subgrupo fue seguido dos semanas después de un curso de intervenciones repetidas.

BPD (p = 0.036, tamaño del efecto (ES) = 0.6) y la intensidad del dolor (p = 0.047, ES = 0.5) se redujo en 23 participantes después de una exposición única en comparación con los controles (n = 22). En el seguimiento, el subgrupo (experimental n = 21; control n = 18) mostró una reducción sostenida del dolor solamente (p = 0.037 ES = 0.7), con una disminución general de 1.2 en una escala de 11 puntos.

El tamaño del efecto es suficiente para que se pueda plantear esta estrategia en pacientes con esta afectación.

Cambiar visualmente la mano de CRPS a una apariencia deseada modula el trastorno de la percepción corporal y el dolor, lo que sugiere un potencial terapéutico para aquellos con CRPS refractario.

Adjuntamos la referencia del artículo

https://www.medrxiv.org/content/medrxiv/early/2020/02/27/2020.02.26.20020420.full.pdf

Por otro lado, este tipo de estrategia debería ser acompañada de educación terapéutica, para que tenga un mejor efecto, o eso es lo que me dice mi sentido común.

Adjunto una pequeña referencia sobre educación terapéutica por si alguien quisiera ver más sobre este tema.

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