Esta técnica es una de las más estudiadas en los últimos años. Consiste en restringir el movimiento del brazo sano (fundamentalmente se utiliza en afectaciones neurológicas) a través de un cabestrillo o manopla y hacer que el brazo afecto trabaje de manera forzada. Se trabaja 6 horas al día durante dos semanas y los resultados han demostrado ser muy buenos con respecto a la movilidad, la duración del efecto (se ha estudiado que sólo hay un declive de un 10% a los dos años) y la implicación del beneficio en las actividades de la vida diaria.

 En la actualidad es una técnica muy estudiada. En este año concretamente se ha producido un aumento considerable del número de estudios. Paso  hacer un repaso de estos últimos estudios y a poner los enlaces correspondientes por si son de vuestro interés.

  1. Estudio de caso de un paciente en fase aguda que realiza 320 repeticiones de tareas orientadas durante la terapia (los estudios basado en modelos animales explican que para que una actividad tenga un impacto a nivel cerebral y se produzca un aprendizaje debe haber entre 300 y 800 repeticiones de la actividad), calculando el resultado positivo con un concepto que tiene que empezar a sonarnos, como es  “el cambio mínimo clínicamente relevante”. En este caso sólo os podemos dar acceso al resumen.
  2. Estudio de caso desarrollado por Aloraini y colaboradores. Plantean el caso del uso de la técnica en un paciente Sub-agudo (Dromerick y colaboradores ya habían demostrado que no sólo es útil, sino que el mejor momento para realizar la técnica es entre los 3-9 meses).  Lo mejor del caso es que es muy corto y se lee muy rápido. Si hay alguien que no conozca la técnica le servirá como introducción.
  3. Estudio sobre el uso de la terapia de movimiento inducido por restricción en Canadá. Existe una relación entre el conocimiento de la técnica y la posibilidad de uso por parte de los profesionales (como es lógico) y resulta que la mayoría de los TOs y Fisios de Canadá no usan protocolos tradicionales, algo que deberían replantearse pues las modificaciones han demostrado que pierden beneficios con respecto a los protocolos estudiados. Proponen cuáles son sus dificultades para implementar los protocolos en su realidad clínica. Interesante estudio para todos los profesionales que se planteen utilizar la técnica.

Estos son los últimos estudios de la técnica. Esperamos que sean de vuestro interés.