Validación del Test de Vigilancia Digital Computerizado para déficit de atención.

Aproximadamente un 40% de los pacientes con ictus tienen déficit de atención y el déficit de atención interfiere mucho en las actividades de la vida diaria. Este problema es muy habitual pero las herramientas que se utilizan para medir el problema muchas veces son problemáticas, pues son algo subjetivas. Pongamos como ejemplo el LOTCA, que después de pasar pruebas bastante objetivas o al menos claras en su puntuación, pone un último ítem subjetivo sobre atención.

La dificultad de estos test es que es difícil medir la atención, pues debes medirla sobre la ejecución de una tarea, y si hay otros aspectos que dificulten esta tarea puede dar bastantes errores, no por problemas de atención, si no por problemas en otro área. Esto tiene una influencia sobre el error estándar de la prueba una propiedad psicométrica que nos diría cuanto debemos fiarnos de las modificaciones en la puntuación de un test. Por lo que si un test tiene mucho error estándar de la prueba no podemos fiarnos de que las modificaciones sean debido a nuestro tratamiento, si no que serán debidos a este sesgo.

La necesidad de pruebas es evidente, y una de ellas, existente es el Test de Vigilancia Digital, que ha sido utilizado frecuentemente debido a que es una prueba de lápiz y papel, no influye demasiado el nivel de escolaridad de los sujetos y su validación transcultural es sencilla, ya que no tiene muchos aspectos culturales. Su fallo, un error estándar de la prueba alto.

El estudio que analizamos habla de la validación de su versión en ordenador (C-TVD), donde se espera  un menor error estándar de la prueba que de la TVD y examinar la validez concurrente, la validez ecológica y la fiabilidad test-retest de la C-TVD en pacientes con accidente cerebrovascular.
Realizan un estudio transversal con cuarenta y cuatro pacientes con accidente cerebrovascular. Los sujetos completaron ambos test en un intervalo de 14 días.

La validez concurrente, que es la de medir las dos pruebas de manera consecutiva, y que nos habla de una estabilidad en las puntuaciones de un test con respecto al otro fueron de 0,75, lo que significa que son adecuadas. La validez ecológica la calculan con correlaciones, que se dan con respecto al Barthel e un 0,60 y con el sistema computerizado de testar la adaptación a las actividades de la vida diaria “Activities of Daily Living Computerized Adaptive Testing system” en un 0,57. Es decir que a  mayor puntuación en esto test mayor puntuación en la prueba de atención (C-TVD.

La prueba test-retest de la C-TVD fue excelente (coeficiente de correlación intra-clase= 0,92) lo que implica estabilidad en las evaluaciones, es decir que podemos fiarnos de que su puntuación es debido al déficit y no va a fluctuar por la prueba.  La medición del error de la C-TVD se basa en el cálculo del mínimo cambio detectable que fue de  15,4% siendo aceptable y más bajo que el de la TVD (33,0%).

Conclusión, mejoran la versión original, y esperemos que en breve la tengamos disponible en tablets…

En el siguiente enlace podéis acceder al artículo

Author: Miguel Gómez

Terapeuta ocupacional, licenciado en antropología social, máster universitario en investigación y docencia universitaria, máster en Prevención de Riesgos Laborales, especialista en Ergonomía y Seguridad, y Doctor en ciencias de la Salud y Psicología por la Universidad Católica de Valencia. En la actualidad su labor docente e investigadora la desempeña en la Facultad de Ciencias de la Salud del Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle. Investigador Principal en el Grupo de investigación en terapia ocupacional en el Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle

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