Terapia Ocupacional Basada en la Evidencia

El concepto de Terapia ocupacional basado en la evidencia nace del concepto de medicina Basada en la Evidencia (MBE) que fue desarrollado por un grupo de internistas y epidemiólogos clínicos liderados por Gordon Guyatt 1, de la Escuela de Medicina de la Universidad McMaster de Canadá.

Habitualmente escuchamos hablar de este concepto como el de Terapia ocupacional basado en Datos, y esto no es cierto del todo. En palabras de David Sackett2, “la MBE es la utilización consciente, explícita y juiciosa de la mejor evidencia clínica disponible para tomar decisiones sobre el cuidado de los pacientes individuales”.

Es decir, mirar a los estudios de investigación para comprobar que lo que vamos a hacer tiene una base solida, o que realmente sirve para algo. Además, esto debe quedar filtrado por cada sujeto. Nos encontramos con muchos estudios que basan su potencial en la validez interna de los mismos, es decir, esos estudios tienen mucha verdad si cogemos el mismo perfil de paciente que en el estudio. Pero sabemos que eso no ocurre siempre, es ahí donde nos movemos con ciertos niveles de incertidumbre, y es el razonamiento clínico el que debe mandar.

Para incorporar la terapia ocupacional basada en la evidencia a nuestra práctica diaria hay que seguir un proceso sencillo, este comienza con la búsqueda, evaluación y uso de los hallazgos de la investigación biomédica como base esencial para la toma de decisiones en la práctica clínica3.

Hay que comprender que los factores que proponen para el desarrollo de este modelo parten de la variabilidad clínica, de las expectativas de la sociedad, de la limitación de recursos y de los principios bioéticos. No podemos actuar con todos los pacientes igual, pues no todos son iguales, ni tienen las mismas circunstancias.

En función del rigor científico del diseño de los estudios, pueden construirse escalas de clasificación jerárquica de la evidencia, a partir de las cuales se establecen recomendaciones respecto a la adopción de un determinado procedimiento o intervención4, aquí podríamos ver un ejemplo, que nos ayudaría a tomar decisiones, en caso de que la información de los artículos sea contradictoria.

Ia: evidencia a partir de metaanálisis de ensayos clínicos aleatorios y controlados

Ib: al menos un ECA ( ensayo clínico aleatorio y controlado)

IIa: ensayos clínicos controlados sin aleatoriedad (no puedo asignar bien a los pacientes)

IIb: diseños cuasi experimentales (no son EC puros)

III: estudios descriptivos no experimentales (cohortes, casos controles )

Existen en base a todo esto una serie de recomendaciones, pero realmente es difícil darlas. Normalmente nos va a pasar esto cuando un compañero nos pide consejo sobre un paciente que no conocemos.  Esta dificultad para proponer recomendaciones han generado sistemas para tomar decisiones clínicas basadas en la evidencia a través de otros sistemas. El más utilizado sería el sistema GRADE, este tiene una serie de características:

  • Amplia difusión y aceptación en el ámbito internacional
  • Es un sistema riguroso, transparente y estructurado
  • Aborda limitaciones de otros sistemas
    • Graduar la importancia de las variables resultado
    • Evaluar la calidad por variable de resultado

Lo malo es que tiene cierta  complejidad y requiere formación específica

Aquí os dejamos un enlace donde podéis descargaros el software y algo más de información al respecto.

GRADEpro:

http://www.gradeworkinggroup.org

http://tech.cochrane.org/revman/other-resources/gradepro/download

 

  1. Evidence-Based Medicine Working Group. Evidence-based medicine. A new approach to teaching the practice of medicine. JAMA 1992; 268: 2420-5.
  2. Sackett DL, Rosenberg WMC, Gary JAM, Haynes RB, Richardson WS. Evidence based medicine: what is it and what it isn’t. BMJ 1996;312: 71-2.
  3. Evidence-Based Medicine Working Group. Evidence-Based Medicine. A new aproach to teaching the practice of medicine. JAMA 1992; 268: 2420-2425.
  4. Scottish Intercollegiate Guidelines Network. A guideline developers’ handbook (Publication no 50). Edinburgh: SIGN: 2001 [actualizado Noviembre 2011]. Disponible en: http://www.sign.ac.uk/pdf/sign50.pdf

Author: Miguel Gómez

Terapeuta ocupacional, licenciado en antropología social, máster universitario en investigación y docencia universitaria, máster en Prevención de Riesgos Laborales, especialista en Ergonomía y Seguridad, y Doctor en ciencias de la Salud y Psicología por la Universidad Católica de Valencia. En la actualidad su labor docente e investigadora la desempeña en la Facultad de Ciencias de la Salud del Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle. Investigador Principal en el Grupo de investigación en terapia ocupacional en el Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle

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