Programas de actividades para casa y las medidas de autoreporte

Es muy habitual mandar actividades a los pacientes para casa, ya sea en modo ejercicios, en modo “tareas”. Muchos terapeutas las mandan y se olvidan de ellas, salvo para regañar a los pacientes si no las hicieron. Otros utilizan medidas de autoreporte para comprobar la adherencia a este tipo de actividades sin supervisión. ¿Pero cómo son de eficaces estas medidas? ¿Podremos convencer a los primeros terapeutas de su uso?

La adherencia l tratamiento es un factor importante en la rehabilitación, como todos sabemos, pero cuando usamos la práctica de actividades para casa esta adherencia se vuelve capital, de hecho, nos encontramos con pacientes que tienen una alta adherencia en sesión pero una baja adherencia en casa. Esto hace que a veces nos confiemos y dejemos actividades que puedan contribuir a mejorar un componente de desempeño para esas tareas de fuera de sesión, y pasan los días y ese componente no mejora. Típico en los ejercicios de fuerza en terapia de mano.

La falta de uso de medidas de autoreporte suele ser por su desconocimiento o por la duda pues parece que hay una falta de medidas fiables y validadas para evaluar la percepción subjetiva y la adherencia a  las actividades prescritas sin supervisión directa.

El post nace de la lectura de una revisión sobre este tema que también buscaba medir las propiedades psicométricas de estos instrumentos.

La revisión, aunque de reciente publicación, se realizó hasta septiembre de 2013 (Por lo que puede que haya salido algo más y no quedaría referenciado en la revisión)

La revisión incluyo 58 estudios con 29 cuestionarios, 29 registros, dos escalas analógicas visuales y un registro con contador. Todos fueron evaluados bajo 8 medidas de calidad psicométrica.

De todas ellas la mayoría no tenían propiedades psicométricas, y sólo dos de ellas tenían validez de contenido, estas escalas son:

The Adherence to Exercise Scale for Older People (AESOP)

The Heart Failure Compliance Questionnaire

La conclusión es clara, hacen falta más estudios, o quizás el desarrollo de una prueba de evaluación que nos permita ver el nivel de adherencia al tratamiento de los sujetos. Os adjunto el enlace a la revisión.

Author: Miguel Gómez

Terapeuta ocupacional, licenciado en antropología social, máster universitario en investigación y docencia universitaria, máster en Prevención de Riesgos Laborales, especialista en Ergonomía y Seguridad, y Doctor en ciencias de la Salud y Psicología por la Universidad Católica de Valencia. En la actualidad su labor docente e investigadora la desempeña en la Facultad de Ciencias de la Salud del Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle. Investigador Principal en el Grupo de investigación en terapia ocupacional en el Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle

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