Ocupar en terapia ocupacional

La terapia ocupacional históricamente utiliza la actividad terapéutica como herramienta para ayudar en la recuperación de las personas, de ahí se translucen varias ideas, la primera que no toda actividad es terapéutica, la segunda que ayudamos a recuperar a las personas proponiendo que hagan actividades. Es decir les movemos a actuar.

Con el desarrollo de este pensamiento tan simplista podríamos llegar también a varias conclusiones.

  1. La primera sería que les movemos hacía algún sitio, no como espacio físico sino hacia un modelo o rol, el modelo de sujeto independiente en AVDs, el rol de sujeto trabajador o hacia el modelo que consideremos. Cada terapeuta tiene sus modelos e intentamos que los usuarios/pacientes lleguen a los cánones que nosotros nos imponemos (Seguramente muy marcados por los cánones de nuestra sociedad y su manera de entender los roles).
  2. La segunda de las conclusiones es que somos el motor de las actividades del sujeto.

Seguramente este aspecto es algo que pudiera parecer poco relevante pero considero fundamental. Caer en el error de este pensamiento hace que se den dos situaciones aberrantes:

  1. Un sujeto que es llevado hacia un modelo de persona que es impuesto por otro es un sujeto alienado. Es decir, nosotros deberíamos ayudar a los sujetos a ser los sujetos que ellos quieran ser, no los que nosotros o la sociedad pensamos que deberían ser (Imagino ahora a varios terapeutas de distintos ámbitos estarán pensando que sus clientes, usuarios o pacientes no tienen capacidad para decidir por si mismos, y que su representantes legales no miran demasiado por ellos).
  2. Si somos el motor de las actividades no conseguiremos que cada sujeto encuentre su propio motor. Entendedme, puede que en un principio debamos tirar un poco del sujeto, pero no deberíamos tomar esta situación siempre como la adecuada.

Como última reflexión sobre la ocupación y en relación con los pensamientos anteriores, que creo que nos pueden ayudar a mejorar la práctica y la teoría de la terapia ocupacional, deberíamos plantearnos cuanto tiempo trabaja el sujeto en actividades, cuántas de estas actividades han sido propuestas por nosotros, si estas actividades le acercan a algún rol y si ese rol (o modelo) lo ha elegido el sujeto.

A veces caemos en el error de pensar por el sujeto (yo el primero), total sabemos más que ellos sobre ocupación y ya hemos visto a muchos sujetos con sus mismos problemas (aunque no nos guste reconocerlo), elegimos por ellos y no con ellos. Otras veces caemos en el error de proponer actividades, talleres o actividades preparatorias como si fueran churros, total ya tenemos mucha experiencia y podemos plantear actividades que le sean útiles  a ciertos grupos de patologías o síntomas sin pararnos demasiado a pensar en la persona  (Que levante la mano el que se ha llevado todas las actividades de su día a día preparadas exhaustivamente). Yo me pongo la excusa de que ya tengo muchas tablas.

Este post sería una continuación no lineal del post definiendo la terapia ocupacional, y que haría referencia a algunas de las acepciones de la definición de ocupación. Espero que estas reflexiones os hagan pensar, yo sé que no digo nada nuevo, que tener la información no implica que cambiemos nuestra forma de actuar, pero espero que alguno reflexione sobre sí mismo o que podamos discutir, con eso ya se vería cumplido el objetivo del post.

Author: Miguel Gómez

Terapeuta ocupacional, licenciado en antropología social, máster universitario en investigación y docencia universitaria, máster en Prevención de Riesgos Laborales, especialista en Ergonomía y Seguridad, y Doctor en ciencias de la Salud y Psicología por la Universidad Católica de Valencia. En la actualidad su labor docente e investigadora la desempeña en la Facultad de Ciencias de la Salud del Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle. Investigador Principal en el Grupo de investigación en terapia ocupacional en el Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle

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2 Comments

  1. Cuanta razón tienes en lo descrito, considero que todos hemos visto o incluso alguna vez caído en lo que resumes, sobre todo se me ocurren situaciones en el ámbito geriátrico, personas con deterioro cognitivo importante, o terapias de grupo donde no hay opción a sesiones individualizadas. Considero que si algún terapeuta llega a caer diariamente en las garras de lo que has escrito frenará, y se planteará como volver a reconducir tratamientos y objetivos, o quiero pensar que eso.

    Muy buena deliberación, como tu dices…no es nada nuevo, pero invita a la reflexión de conceptos muy importantes de nuestra profesión en todas aquellas personas que lo lean y compartan.

    Saludos! Mirian Soliño.

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    • Casi siempre reflexionar no implica proponer cosas nuevas, si no ordenar las antiguas. Gracias por participar Mirian

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