Las organizaciones de Terapia Ocupacional frente al espejo

Ante los múltiples llamamientos a la participación que se llevan a cabo desde las organizaciones de Terapia Ocupacional, y las amargas quejas de sus dirigentes al no encontrar las respuestas esperadas por parte del colectivo, no son pocas las voces que apuntan, fundamentalmente desde foros y redes sociales, y frecuentemente de manera anónima, a la necesidad de que las entidades hagan un examen de conciencia antes de encender el ventilador de los reproches hacia el exterior.

Este post, apunta un poco a eso. A la imperiosa necesidad de que las Organizaciones de Terapeutas Ocupacionales se sienten frente al espejo y con sinceridad se digan a sí mismas si lo que ven es convincente, resultón, triunfador o del montón. Siempre con el ánimo de mejorar para convencer.

Desde esta perspectiva y sabiéndome partícipe activo del movimiento organizativo de TO en los últimos años, quisiera aprovechar el altavoz que ofrecen los compañeros de terapiaocupacional.net, para compartir con vosotr@s los reflejos más disonantes que me ha permitido detectar la experiencia, a efectos de saber vuestra opinión (esa del amigo sincero que nos critica sin piedad en el probador) sobre los aspectos que las organizaciones de Terapia Ocupacional deberían mejorar, para “salir a triunfar” en sus futuros llamamientos a la participación.

Más información y menos propaganda: la línea es fina entre ambas maneras de comunicar; pero lo que parece innegable es que el colectivo necesita estar mejor informado sobre aquellas cuestiones que le afectan y, sin embargo, lo que recibe se parece más al “autobombo”. Contar lo que se hace es también imprescindible, pero sin duda moviliza mucho menos, porque lo que se hubiera de hacer, ya lo está haciendo alguien. Lo que se transmite, son hechos consumados.

Más pedagogía de la cooperación y menos estrategia comercial: por definición una entidad de estas características no nace con la  filosofía de vender, o ser proveedora de servicios. Las Asociaciones y Colegios tienen sentido en la medida en la que aúnan al colectivo para defenderlo mejor, y los servicios son un medio para tal fin. Nunca el fin en sí mismo. En este sentido, no nos podemos cansar de responder con todos los argumentos y energías a la manida pregunta “¿Pero el Colegio que me da?”.

Más transparencia y menos opacidad: los procesos que se generan desde las organizaciones deben ser nítidos y accesibles, y por desgracia, no siempre lo son. Están en juego cuestiones esenciales como la formación, el empleo o el dinero de las personas y ya no vale eso de “quien quiera saber que se asocie y pregunte“… Las organizaciones tienen que ir por delante de cualquier interrogatorio.

Más aperturismo y menos sectarismo: si uno de los ejes del discurso de las organizaciones se basa en que las acciones emprendidas benefician a todo el colectivo, cabría esperar una mayor coherencia en el acceso a la información de tod@s l@s profesionales, y no solo de l@s compañer@s asociad@s/colegiad@s. El hermetismo ha demostrado ser una estrategia nefasta de aproximación a las personas. Quizá es tiempo de dejar de echar silicona en las puertas y ventanas de las organizaciones y abrirlas, para que quienes están lejos quieran acercarse.

Más “caña” y menos complacencia: resulta esencial empoderar al colectivo en la participación dentro de sus organizaciones (parece mentira que seamos TO) y no conformarnos con los tradicionales discursos de las personas alineadas con la organización. Ellas siempre van a estar ahí, y se agradecen enormemente sus palabras de ánimo y reconocimiento, pero no pueden ser las únicas voces que se escuchen en nuestras asambleas que adolecen bastante, como diría Chicote, de más “rock&roll”.

Más memoria histórica y menos inventos: en muchas ocasiones uno tiene la sensación de estar viviendo el “Día de la Marmota Ocupacional”, al observar como l@s compañer@s se van incorporando al mundo profesional y organizativo, sin que nadie les haya transmitido el bagaje, los pasos andados y las cotas alcanzadas (que no son pocas) en nuestro afán de hacer más grande nuestra profesión. Si se observa la situación con perspectiva, puede comprobarse como los patrones se repiten y las “ideas luminosas” para promocionar la TO son recurrentes, lo que nos lleva a repetir los mismos fracasos, sin aprender de ellos. En este sentido, es imprescindible insistir en que quienes conocen y han vivido la historia, tienen la responsabilidad de contarla y si puede ser de escribirla, mucho mejor.

En definitiva, menos excusas y más autocrítica: si desde nuestra perspectiva, parece poco razonable que l@s compañer@s esgriman determinados argumentos para eludir la participación (“es caro“, “lo haré cuando tengamos colegio“, “no vale para nada“, “lo iba a hacer pero se me olvidó…“); nosotr@s, responsables eventuales de organizaciones de Terapeutas Ocupacionales, tampoco nos podemos permitir el lujo de autojustificarnos. Nos eligieron para estar donde estamos y ninguna circunstancia personal o coyuntural, nos exime de nuestra responsabilidad y del ejercicio profesional del papel que nos ha tocado desempeñar.

No me gustaría acabar esta entrada, sin reconocer que lo que aparece frente al espejo, cada vez me gusta más; lo que evidencia el trabajo de compañeras y compañeros para avanzar en muchas de las asignaturas que nuestras organizaciones tenían pendientes.

Si hay que seguir a dieta o en el gimnasio, para pulir los aspectos incómodos que el espejo nos devuelve, solo vosotr@s podéis decirlo…

Un fuerte abrazo.

Daniel Emeric. Terapeuta Ocupacional

Daniel Emeric

Author: Daniel Emeric

Terapeuta Ocupacional en Centro Penitenciario Madrid V, Fundación Secretariado Gitano. Presidente de la Asociación Profesional de Terapeutas Ocupacionales de la Comunidad de Madrid (APTOCAM)

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2 Comments

  1. Excelente!!! Muy de acuerdo con tus palabras.

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  2. Falta algo: Más investigación científica y menos “más de lo mismo”. La memoria histórica a la que aludes debe ser sólo un punto de partida para crecer. Y crecer, para la TO, es investigar, hacer crítica científica, formular hipótesis, avanzar. A veces parece que la TO sigue siendo poco más que un mundo de voluntarismo y abnegación, cuando tenemos tanto bagaje científico que estamos muy por delante de nosotros mismos.
    En todo lo demás, completamente de acuerdo.

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