Desastres ocupacionales en los hospitales públicos

Si, vivimos varios desastres ocupacionales en nuestros días y podríamos mirar a muchos aspectos de la terapia ocupacional en el entorno de los hospitales públicos, pero en este caso hablaré desde una perspectiva concreta.

Yo fui trabajador durante 5 años en un hospital público, sé lo que se cuece dentro, sé cómo es el sistema, sé que a veces son imposibles algunas cosas desde un punto de vista positivo, y otras posibles que no dejan que sean posibles. Me fui de mi plaza, por convencimiento, pero no voy a hablar desde esa perspectiva.

He sido usuario del sistema, como todos, como familiar y como “paciente” que no como usuario, pues de verdad que hay que ser paciente. Y si voy a hablar desde esta perspectiva.

Caos número 1

Empezamos el día a las 6.50 de la mañana a alguien se le ocurrió que era buena idea tomar la temperatura a esas horas, con la fresca, con suerte alguien podrá volver a dormirse.

Caos número 2

A las 8.10 empezamos a levantarnos, y pasamos a desayuno, baño, etc, etc…
Se limpia la habitación, con suerte hay rehabilitación, no muy común tengo que decir en muchas plantas, y a las 13.00 empiezan las comidas.

Caos número 3

Siesta, interrumpidas normalmente por las acciones de enfermería en el cambio de turno. Merienda a las 16.30, y cena a las 19.30

Caos número 4

Como son muchas horas entre cena y desayuno, pues un resopon a las 23-24, si tienes que esperar que se termine el suero, que pase el antibiótico o cualquier circunstancia, tan absurda como despertar un paciente para que se pueda tomar la pastilla de dormir, el paciente coge el sueño a las 0.30

Y a las 6.50 vuelta a la carga. Todo debido a los ritmos de los turnos. ¿Ocurre en todos los países? NO. Pero aquí sí.

¿Evolucionamos?

Descanso, seguro que al paciente le viene bien que el hospital respete sus ritmos de descanso.
Vestido, aseo, ducha, pasamos de hacérselo a dejar el “marrón” a una familia que lo mismo no sabe cómo gestionarlo ¿alguna vez un paciente puede hacerse daño sin querer en estas circunstancias? Bueno, como es una cuestión que depende de los auxiliares, y se les deja hacer, suele ser una cuestión de azar. Si de esta circunstancia se alarga el alta hospitalaria, total, como es público…

Alimentación. Bandejas que quedan a la mitad, y no tiene que ver con que la comida sea mala, sino que a mi esa comida no me gusta. ¿Es tan difícil que el paciente elija?, no, es una cuestión de organización.

Si un paciente come bien, duerme bien y no se hace daño seguro que vive mejor esa experiencia, tan compleja como la hospitalización, y lo que es más importante, su estancia será más corta, ya que hay que pensar en el gasto que eso supone.

Una invitación, gerentes de hospitales públicos, hagamos un estudio, veremos si las modificaciones de carácter ocupacional pueden hacer que disminuya la estancia hospitalaria.

Obviemos que ya hay estudios que lo confirman. Hagámoslo en España con nuestra idiosincrasia, evitemos desastres ocupacionales. Evitemos el Caos

Author: Miguel Gómez

Terapeuta ocupacional, licenciado en antropología social, máster universitario en investigación y docencia universitaria, máster en Prevención de Riesgos Laborales, especialista en Ergonomía y Seguridad, y Doctor en ciencias de la Salud y Psicología por la Universidad Católica de Valencia. En la actualidad su labor docente e investigadora la desempeña en la Facultad de Ciencias de la Salud del Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle. Investigador Principal en el Grupo de investigación en terapia ocupacional en el Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle

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